Hace
aproximadamente 10 años por motivos
laborales me aparté del mundo de
las franquicias. Estábamos en aquella
época vislumbrando un tímido
crecimiento en el sistema. Sin embargo
los sectores que se acercaban al desarrollo
de franquicias comerciales eran acotadas
a un pequeño número, gastronomía
e indumentaria eran los más activos
franquiciantes y por supuesto también
eran los negocios más buscados
por los futuros franquiciados. En muchos
casos, desafortunadamente, buenas ideas
fracasaron por no haber procurado la asistencia
profesional debida; tam¬bién
por el mismo motivo no tuvieron éxito,
muchos posibles buenos franquiciados.
Hoy, diez años después,
me encuentro con un escenario completamente
diferente. Un notable crecimiento en el
número de franquiciantes y por
ende franquiciados, también un
desarrollo importante en los profesionales
que asisten a las empresas en el desarrollo
de sus cadenas a través de franquicias
comerciales y profesionales que asisten
a aquellos individuos que buscan franquicias
para su desarrollo profesional. Mirando
el mercado puedo ver claramente un crecimiento
serio y muy profesionalizado. Dos de las
más gratas sorpresas que he tenido
desde que me reincorporé al mercado
han sido, primero, ver como ha aumentado
el universo de personas que confían
en las franquicias comerciales como futuro
laboral. Diez años atrás
el gran porcentaje de inversores que buscaban
franquicias se concentraba en gente que
optaba por una actividad en vez de vivir
de su jubilación, pensión
de retiro o de sus mismos ahorros. Hoy
veo que si bien ese segmento sigue creciendo
firmemente se ha incorporado y gran número
de gente joven que hoy considera la alternativa
de la franquicia comercial como futuro
laboral, en vez de trabajar en relación
de dependenia.
La segunda ha sido el desarrollo de franquicias
en el interior del país; podemos
ver como en las grandes ciudades del interior
hay un mercado muy dinámico en
la creación de nuevas franquicias,
conceptos nuevos por un lado, conceptos
no tan nuevos por el otro, pero todos
ellos elaborados profesionalmente para
salir al mercado no solo de su región,
como también en algunos casos para
incursionar en el gran mercado de la capital.
Tenemos hoy un número importante
de franquicias nacidas en el interior
que hoy son exitosas en Buenos Aires.
Estos dos factores muestran claramente
como ha penetrado el concepto de franquicias
en el muo laboral y de los negocios, creciendo
paulatinamente para llegar a ser, como
en otros países, un importante
factor de la economía regional
y del país, así también
como una importante fuente de recursos
laborales. Empresas que nacieron como
pequeñas o medianas en ciudades
alejadas de los grandes mercados, hoy
son exitosas cadenas con representaciones
en distintos puntos del país. Tenemos
incluso, empresas nacidas en el interior
que hoy se están abriendo paso
en mercados internacionales utilizando
el sistema de franquicias como herramienta
para su crecimiento.
Gastronomía, indumentaria, servicios
profesionales, imprenta, belleza y cosmética,
enseñanza, manufacturas, son algunos
de los muchos rubros que hoy participan
en el universo de franquicias comerciales.
Han sido diez años de trabajo.
Diez años donde el espíritu
emprendedor de estos nuevos franquiciantes
y franquiciados ha roto las barreras del
descrédito a lo nuevo y a las fronteras
regionales, industrias y comercios del
interior crecen y se multiplican en el
resto del país a través
del sistema de franquicias. Considero
que a este ritmo, no cabe otra que esperar
que el interior se posicione como un gran
semillero de propuestas y desarrollos
comerciales e industriales que crecerán
dentro y fuera del país por medio
de sus redes de franquiciantes.
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